Saturday, October 25, 2008

I wish I knew how it would feel to be free

Hasta que un día ya no practicaqué más. Y vi flotar en el agua verdosa mi pobres algas.

Descendí suavemente hasta el fondo pedregoso de la pecera, agotada por esos años de ansia, de firmeza en el ejercicio inútil de dejar mi hogar a cambio del todo exagerado más allá del vidrio (también verdoso).

En descenso vi pasar mi vida en imágenes confusas. En descenso sentí el vacío que dejó la angustia en mi estómago, al marcharse aburrida de empujarme hacia afuera sin ningún éxito. En descenso dejé de esperar carnada alguna, cuerda de pescar alguna, manos húmedas de pescador.

Vi flotar mis algas hulosas en el agua tinte-verde y entonces cerré los ojos.

Tuesday, October 7, 2008

Autumn in New York

Hace unos días ví tus letras, todas juntas a manera de palabras. Sentí la luz del sol esparcirse sobre la sangre congelada de mi cuerpo congelado por los meses de ausencia. Ahora es el otoño, mi primer otoño, después de un verano sin sol.

En otoño todo cae, en acto futuro de descanso y renovación. Es por eso que, aún en el suelo, todo tiene sentido. Aún en el suelo, la brisa fresca acaricia todo aquello que ha caído en brazos del verde césped.

Hace unos días tus letras, todas juntas a manera de palabras, descendieron sobre mi cuerpo-césped adormecido y la brisa fresca nos meció a los dos.