No me gusta la realidad. Punto. No me gusta. No me gusta tropezar con la verdad a secas, ni disipar sueños en éter, ni me gusta reconocer el autoengaño vivido, menos me gusta el ejercicio de la autocrítica ansiosamente practicado, dos de las actividades que oficialmente nos separan de los monos. Por eso somos humanos, por autoengañarnos y autocriticarnos.
¿Realidad y ficción juntas y bien revueltas? Entonces ¿qué significa para un individuo, diferente del mono (clarito está), ser realista si se autoengaña por ser justamente humano? No sé si me explico. En todo caso, me timaron con este rollo de la realidad y su valor práctico.
¿Realidad y ficción juntas y bien revueltas? Entonces ¿qué significa para un individuo, diferente del mono (clarito está), ser realista si se autoengaña por ser justamente humano? No sé si me explico. En todo caso, me timaron con este rollo de la realidad y su valor práctico.