Wednesday, July 23, 2008

La realidad deja mucho que desear

No me gusta la realidad. Punto. No me gusta. No me gusta tropezar con la verdad a secas, ni disipar sueños en éter, ni me gusta reconocer el autoengaño vivido, menos me gusta el ejercicio de la autocrítica ansiosamente practicado, dos de las actividades que oficialmente nos separan de los monos. Por eso somos humanos, por autoengañarnos y autocriticarnos.

¿Realidad y ficción juntas y bien revueltas? Entonces ¿qué significa para un individuo, diferente del mono (clarito está), ser realista si se autoengaña por ser justamente humano? No sé si me explico. En todo caso, me timaron con este rollo de la realidad y su valor práctico.

Saturday, July 5, 2008

cum scientiā

Agridulce, mezcla de agrio y de dulce. Sensaciones alucinógenas combinadas y detectadas por concubinato entre el gusto y el olfato. El 80% de lo que sabe proviene de lo que huele. Del perfume fragante que despide tu cuerpo volátil cuando mi paladar te percibe aunque no estés o estés, pero a mil distancia, a mil olvido.

“La información llega primero al sistema límbico y al hipotálamo, regiones cerebrales ontogenéticamente muy antiguas responsables de las emociones, sentimientos, instintos e impulsos. Tales regiones almacenan también los contenidos de la memoria y regulan la liberación de hormonas. Por este motivo, los olores pueden modificar directamente el comportamiento y las funciones corporales. Sólo más tarde parte de la información olorosa alcanza la corteza cerebral y se torna consciente”.

Swimming in a fish bowl year after year

Pegaba mi nariz al cristal, miraba desde adentro, todo, afuera, exagerado en su contenido, como mi miedo, mi siempre miedo. Solo que mi miedo no estaba afuera, estaba adentro conmigo. Año tras año nadaba en mi propia pecera, esperando por carnada que no era lanzada. Porque no había pescador que me llevara al fuera exagerado en su proporción, deseado a pesar de su propio engaño. Mientras tanto, aprendía a envolverme y a desenvolverme en las algas de la pecera, hulosas, frías, babosas. Solo para esperar el momento en que la cuerda que sostiene la carnada me envolviera en manera diferente, y yo supiera como no desenvolverme, para no volver a la pecera por inercia. Pasaban los años y yo seguía en movimiento centrípeto con mis algas rancias. Practicando.

pecera.

1. f. Vasija o globo de cristal, que se llena de agua y sirve para tener a la vista uno o varios peces.

Tuesday, July 1, 2008

The Great Gig in the Sky

And I am not frightened of dying, any time will do, I don't mind

Why should I be frightened of dying?

There's no reason for it, you've gotta go sometime

If you can hear this whispering you are dying

I never said I was frightened of dying

Pink Floyd

There's room for you inside

I

En Nueva York nada nada era real, el dolor no existía, la pena no me encogía el estómago, la frustración no me perforaba los huesos, los días y las noches no me quebraban la espalda. Mi vida estaba excenta de conjoga, de duda, de incertidumbre.

Solía mirar el mundo exterior a través de mi burbuja, cristalina, perfecta, nítida a la luz del sol...

II

Dentro de ella respiraba aire puro, un tanto frío, pero puro. Dolía un poco porque mis pulmones se habían contraído años atrás por culpa de la huelga que se montaron mis arterias pulmonares. Un día, decidieron no irrigarme más por dentro. Fueron días difíciles, que casi olvidé desde que habitaba mi burbuja cristalina.

III

El domingo por la noche, a las 20:00 horas, alguien encontró un cadáver en el piso cuatro, aún tibio, reposando apasiblemente entre moléculas tensoactivas.